domingo, 21 de noviembre de 2010

La REVOLUCIÓN del 1o. A y 1o. B

Después de haber vivido y disfrutado los festejos de nuestro Bicentenario, México se vistió  una vez más de fiesta para celebrar el Centenario de la Revolución Mexicana.
El Grupo de 1º. A y 1º. B  orgullosamente participaron   en este gran evento, con un bailable  y en el desfile  desarrollado en su comunidad.
El bailable muy conocido en  esa época “Jesusita en Chihuahua.
Revolución que marcó un antes y un después en toda nuestra sociedad.
Revolución que reclamaba “tierra y libertad” para todos; como así también “sufragio efectivo, no reelección”.
Revolución que exigía la terminación de la dictadura de Porfirio Díaz.
Revolución que posibilitó el dictado de la Constitución de 1917.
Revolución que se caracterizó por grandes conflictos, luchas, traiciones, rebeliones y enfrentamientos.

¡FELICIDADES! A los alumnos de 1º. A y 1º. B por su magnífica participación en este evento.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Ruta de Independencia a Revolución

La Independencia de México fue la consecuencia de un proceso político y social resuelto por la vía de las armas, que puso fin al dominio español en los territorios de Nueva España. La guerra por la independencia mexicana se extendió desde el Grito de Dolores, el 16 de septiembre de 1810, hasta la entrada del Ejército Trigarante a la Ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821.

El grupo de 1o. A recuerda los acontecimientos de este movimiento, representando la niñez de uno nuestros héroes: Don Miguel Hidalgo y Costilla.En esta pequeña reseña, un alumno nos comparte los primeros años de este gran personaje.

Dia de Muertos en la Telesecundaria 02 "Rafael Ramírez" municipio de Atenco

Actualmente, el Día de Muertos representa una mezcla de la devoción cristiana con las costumbres y creencias prehispánicas y se materializa en el tradicional altar-ofrenda, una de las tradiciones más mexicanas. El altar-ofrenda es un rito respetuoso a la memoria de los muertos, su propósito es atraer sus espíritus. Consiste en obsequiar a los difuntos que regresan ese día a convivir con sus familiares, con los alimentos y objetos preferidos por ellos en vida, para que vuelvan a gozar durante su breve visita. En la ofrenda o altar de los muertos no deben faltar la representación de los cuatro elementos primordiales de la naturaleza.

Tierra, representada por sus frutos que alimentan a las ánimás con su aroma.

Viento, representado por algo que se mueva, tan ligero como el viento, empleándose generalmente papel picado o papel de china.

Agua, un recipiente para que las ánimas calmen su sed después del largo camino que recorren para llegar hasta su altar.

Fuego, una vela por cada alma que se recuerde y una por el alma olvidada.

En la ofrenda también se coloca sal que purifica, copal para que las ánimas se guíen por el olfato, flor de cempasúchitl que se riega desde la puerta hasta el altar para indicar el camino a las almas. Aquí, siempre hay alguno de la familia esperando la llegada de ellas para demostrarle su respeto y compañía.